Dicen que el cine es una máquina de sueños, un arte capaz de trasladarte a cualquier mundo, a cualquier lugar y a cualquier momento para vivir una aventura, reírte con una situación totalmente absurda o llorar ante un drama.
Desde los tiempos en que Méliè estampo un cohete contra el ojo de la luna se ha dicho que el cine es magia. Y muchos han sido testigos y creadores de ello desde los hermanos Marx a Steven Spielberg, pasando por Alfred Hitchock o George Lucas.
Pero. ¿Qué pasa en España? ¿Qué ocurre en el cine español?
Aquí el cine no es magia, se considera arte, pero un arte solo reservado a ciertos privilegiados superiores al resto de la raza humana, un circulo privado autodenominado "Academia del cine español" y al que solo pueden acceder personas de una capacidad reflexiva y mental superior a la que tenemos tu, yo o cualquiera que lea estas líneas.
Solo estos seres superiores son capaces de entender entre si sus propias obras y de valorarlas como magnificas a la vez que superiores a cualquier otra producción proveniente de Hollywood. Alegando que en España hay otro estilo, según ellos "Lo hacemos a nuestra manera", son mejores que el resto, son superiores.
¡Dejémonos de chorradas!
Actualmente se esta viviendo un éxito en taquilla con una película española, un film que pretendía enfrentar una producción nacional con el cine made in USA, una propuesta de lanzar una adaptación de una de las novelas más vendidas de nuestro país, un producto protagonizado por un actor de reconocido prestigio internacional llamado Viggo Mortensen, una apuesta segura, pero deja de soñar... estamos en España.

Ante el mundo se desvela Alatriste, la gran promesa de nuestro cine y sin duda uno de los mayores desastres producidos en España, un film donde es más importante dar un papel a Blanca Portillo porque le debo un favor que buscar a un actor masculino, una película donde es necesario que Pilar Bardem salga 20 segundos haciendo de monja que recrear digitalmente un plano general de Madrid, una película que es más importante rodarla en nuestro idioma patrio a pesar de las dificultad del protagonista con su acento que rodarla en inglés para una distribución internacional y posterior doblaje.
Y este es el producto final del que tanto se alaba Telecinco en sus telediarios donde Eduardo Noriega sale hablando de lo contenta que salio la gente del preestreno donde acuden todos sus amigos, desde luego Noriega debería situarse a la salida de un cine de cualquier ciudad y escuchar los comentarios de la gente y oiría algo muy distinto, sin duda el sentimiento más normal tras ver esta película: decepción.
Decepción al comprobar que todo el mundo tiene un precio, hasta Arturo Pérez Reverte al contar lo contento que esta con la película. Decepción por observar una película sin línea argumental y que perfectamente podria haberse titulado Alatriste - Greatest Hits debido su intención de narrar las mejores escenas de los libros aunque la película quede destrozada. Pero sobre todo, decepción por ver que fácil es desperdiciar 24 millones de euros y estropear la gran esperanza del cine español.
Rara vez una película falla en todos los aspectos, sea el argumento, la dirección, el reparto, la banda sonora, la fotografía, el montaje. Alatriste hace pleno y sus limitados y escasos defensores lo compensan diciendo que hay buen vestuario.
Probablemente Alatriste haya sido el rebote del proyecto fallido de otro capitán, El Capitán Trueno, del cual llego a haber hasta trailer y poster, pero que sin duda la idea de rodar en Escandinavia y no en la península ibérica hizo a más de uno pensar que eso era un sacrilegio.
Pero no nos engañemos, como ya he dicho los seres de la academia de cine español son superiores a nosotros y nos han conseguido colar una película igual de mala que como la mayoría que producen, provocando que todos tengamos esa curiosidad y esperanza por verla, algo que les va a dar una gran taquilla para que en la próxima entrega de los Goya digan que han ganado 100.000 espectadores más y que la gente cada vez disfruta más del cine español.
La verdad no la tienen ellos, la verdad esta en Internet y basta darse un paseo por la red para descubrir las crispaciones que esta provocando la película de Alatriste.
Ya basta de tantos cineastas de pacotilla, ya vale de tanto mamoneo y ya basta de tanto amiguismo, hacen falta menos "artistas" y más "artesanos". Hace falta un relevo generacional, y hace falta YA.